Bővebb ismertető
INTRODUCCIÓN
<6olo un hombre humano puede ser un buen médico. La medicina, si es ejercida con amor y como cosa sagrada, solo debe ensenarse a personas sagradas, esto es, dignas de respeto y veneración.»
Estas palabras del viejo Hipócrates, sorprendentemente escritas hace 2.400 anos, en cierta manera han sido el motor inspirador de la obra que ahora el lector tiene en sus manos. En estos tiempos, acelerados, que vivimos en la sociedad occidental son cada vez más contados los casos de profesionales de la medicina que se identifican plenamente con el modelo hipocrático que les ha guiado durante milenios. El proceso de deshumanización de la práctica médica nos ha descubierto las verdaderas cualidades que se han perdido por el camino, a saber, el servicio continuo, apoyado en un compromiso personal y profesional pleno de valores humanos y éticos. Creemos que el alejamiento de esta deshumanización profesional pasa, inexorablemente, por el cultivo de otras disciplinas más preocupadas por la dimensión humana, como son la literatura, la filosofía, la música, el arte o la historia, y que a lo largo de los siglos han alimentado y acompanado a aquellos médicos que entendieron su profesión como un leitmotiv que iba más allá del mero acopio de conocimientos científicos.
Este modo de interrogarse sobre lo que rodea al ser humano ha desarrollado en el hombre una capacidad de observación reflexiva sobre su entorno que no siempre ha conseguido desentranar la esencia de sus dudas, pero que, sin duda, le ha marcado el camino a seguir en la senda del conocimiento. Consciente de que el saber es ilimitado, el buen investigador no ha vacilado en atravesar las inexpugnables fronteras elevadas por el academicismo moderno para hallar en otras disciplinas las claves de estos problemas irresolubles. Para su sorpresa, se ha encontrado cómodo en su labor de recuperación del conocimiento humanístico que, por otro lado, cuenta con el valor anadido de acercarse a un público cada vez más numeroso y ávido por encontrar información científica que sea legible y esté alejada de los inaccesibles foros de los especialistas. En este punto es donde se produce, en el amplio espacio del arte pictórico, engrandecido y ensanchado de manera decisiva y definitiva por la figura inabarcable de don Francisco de Goya, el irremediable encuentro de las aficiones y preocupaciones profesionales de dos especialistas dedicados a sus respectivas disciplinas, la medicina y la historia.
Goya fue un genio inclasificable, a caballo entre dos mundos, un cronista de su tiempo, que, libre de ataduras convencionales, dejó que la subjetividad inundara su mundo de referencias pictóricas. Sería un error buscar las etiquetas disponibles para intentar clasificar a este artista que por sí mismo constituye un pintor-estilo. La fantasía onírica y la critica, las visiones macabras y el pesimismo juegan un papel más importante que la realidad visual, ofreciendo al estudioso de la medicina maxilofacial un campo de observación infinito donde detectar y aventurar un diagnóstico plausible de las patologías de los individuos que pueblan los lienzos del maestro. Porque la pintura, como ningún otro campo artístico, nos ofrece los testimonios más diáfanos de la enfermedad como imagen superlativa del sufrimiento humano, puesto que esta nos ha acompanado desde que el hombre apareció en el planeta Tierra. Y pocos artistas han sabido llevar al rostro humano la imagen del sufrimiento como lo ha conseguido Goya.
Este permanente diálogo entre pintura y enfennedad atraviesa las páginas que siguen. Pero no se engane el lector, no encontrará un libro de medicina, ni de historia médica. Nuestra propuesta pretende ser un libro de arte que navega por la trayectoria pictórico-vital de Francisco de Goya, adoptándola como paisaje de fondo, para analizar en primer plano las deformidades faciales que sufrieron los modelos de un ramillete de obras que hemos convocado, a la manera de los aquelarres tan del gusto del pintor, bajo la premisa subjetiva de la observación considerada como una suerie de deformación profesional.
De este modo, el orden compositivo del estudio se inicia con un breve recorrido por el itinerario artístico del genio, estableciendo los caracteres esenciales de su obra. Seguidamente, proponemos un capítulo que pretende analizar, desde un prisma médico-artísrico, las distintas patologías que afectan al rostro y a la cavidad oral de los personajes que aparecen en una serie de pinturas del artista. En dicho capítulo aparece, además, un glosario técnico de las patologías senaladas. Incluimos también una cronología comparativa de Goya y su tiempo, para luego concluir con la preceptiva bibliografía en la que nos hemos apoyado.
Los autores