Bővebb ismertető
1?Nos contarás tu historia? ?Nos hablarás al oído alguna vez? ?Nos dirás: yo fui trazada en el camino de una bala de canóHj humillada por el viento, barrida, salvada de las pestes por el viento que sopla del sur? ?Nos dirás: yo fui sangrada, vaciada, quemada, traicionada? ?Nos entregarás espadas pata vengarte? ?Espejos para multiplicarte? ?Vino para celebrarte, voces para nombrarte?Ciudad enmascarada que nos escondés el rostro a nosotros tus hijos: ?Bailan juntos en tus noches los vivos y los muertos?La noche ha impregnado a la ciudad con su aliento, el jadeo de la boca de la noche, pero el sol del otono ya se acerca y será suficiente para acorralar a la humedad contra los cordones de las veredas y al pie de los muros, junto a la basura.La playa, en cambio, no se secará. Las huellas seguirán impresas en la arena como sobre cemento fresco: se podrá adivinar por dónde han andado los pescadores con sus faroles y las gaviotas y el caballo de las noches de luna llena. El caballo se ha pasado la noche galopando, las crines azotándole los flancos, echando vapores por la boca y levantando nubes de arena y espuma con los cascos.Durante toda la noche ha corrido por la costa, el caballo, hacia el este y hacia el oeste, más veloz que un grito, hiriéndose con los filos de las rocas, parándose a veces en dos patas y relinchando frente al mar, lastimado, retobado,11